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miércoles, 4 de marzo de 2009

Unidad 1: Última entrega.

d) Estatuto y especificidad de los estudios de la comunicación

La comunicación es un campo (no una disciplina) de estudio dentro de las ciencias sociales que trata de explicar cómo se realizan los intercambios comunicativos y cómo estos intercambios afectan a la sociedad y comunicación. Es decir, investiga el conjunto de principios, conceptos y regularidades que sirven de base al estudio de la comunicación como proceso social. Está en estrecha relación con otras ciencias como la sociología, la antropología y la psicología, de las cuales toma parte de sus contenidos o los integra entre sí. Por lo tanto, el objeto del campo de la comunicación está en constante disputa entre diferentes disciplinas. La sociología reclama como propio el estudio de la comprensión de la realidad social. La psicología reclama el estudio de la conducta de los sujetos (utilizando como técnica el análisis del discurso) y la antropología el análisis de la cultura (técnica de observación participante). Por lo tanto, los estudios comunicacionales, al no poseer una disciplina, se posicionan y entrecruzan en diferentes disciplinas (multidisciplinariedad que fusiona saberes de las ciencias sociales, las humanidades, las tecnologías, etc.)

No hay una solo objeto llamado Comunicación, lo que hay son diferentes objetos construidos por diferentes teorías a los que podemos llamar comunicación, y todos ellos serán tratados metodológicamente y a través de diversas técnicas según sean los interrogantes que se han formulado.
Una disciplina se define cuando forma parte de una estructura teorética. Los estudios sobre la comunicación suelen adoptar teorías de otras ciencias sociales. Este exceso de multidisciplinariedad presenta serias dificultades a la hora de construir un perfil autónomo del campo. Sin embargo, los estudios comunicacionales, a pesar de sus múltiples y ajenos enfoques teóricos y metodológicos (cuantitativos o cualitativos), siempre se encuentran dentro de su campo, el de los procesos relacionales que se dan a partir de un universo simbólico, ya que lo específico de la comunicación es la producción de sentido.

e) La investigación comunicacional y la intervención profesional.

Para entender esta diferencia hay que partir del punto en que a la Investigación Comunicacional (IC) la realizan los científicos, mientras que a la Intervención Profesional (IP) la realizan los profesionales. La IC parte de un problema de conocimiento y su objeto o producto es la generación de conocimiento científico a partir de una definida combinación entre componentes teóricos y componentes empíricos. La IP abarca problemas prácticos que no se resuelven mediante la obtención de un saber nuevo, sino mediante la implementación de algún tipo de acción.
La IC constituirá el método que los integrantes de las comunidades científicas emplean para cerrar brechas que se abren en sus sistemas de creencias, como resultado de la aplicación de ese mismo método.

El conocimiento científico se diferencia de la IP en 3 grandes dimensiones:
Por el objeto: como punto de partida y producto de la investigación. Éste incluye teorías e hipótesis encargadas de explicar los hechos y las pruebas empíricas que se aportan durante el proceso.
Por las acciones: orientadas hacia el logro del objeto, o sea, la investigación científica misma; esto incluye tanto las acciones que se rigen por los procedimientos destinados a descubrir conocimientos de hechos o de normas, que aún no se poseen, cuanto a las que se rigen por procedimientos destinados a validar conocimientos de hechos para teorías que ya poseen.
Por los medios de investigación: o las condiciones de realización de las que el sujeto investigador puede disponer en el curso de la investigación, este incluye tanto los medios técnicos como las normas y los contextos institucionales.

Para que una IP se convierta en una IC debe contemplar, junto con la producción de conocimiento fáctico relevante, un elemento de universalización y de demostración. Es decir, debe producir el conocimiento de un objeto en sus aspectos no meramente circunstanciales, sino generales y, por cuanto a la aspiración de valer en el dominio público, exige que se someta a los criterios normativos mediante los que una comunidad científica dada legitima la circulación de conocimientos y la estabilidad de sus creencias básicas. Sin embargo, las prácticas profesionales no están sometidas a este doble imperativo de la universalización y la validación de sus conclusiones cognoscitivas: les basta con alcanzar una adecuada eficacia local, particular, lograda en los marcos del problema práctico que intenta resolver y un tolerable respeto a las normas éticas y técnicas que rigen el campo de la incumbencia profesional.

Unidad 1: Vertientes y tradiciones teóricas (intento de recopilación)

c) Diferentes vertientes y tradiciones teóricas

Paradigmas:
Son los marcos teórico-metodológicos de interpretación de los fenómenos sociales creados y/o adoptados por los científicos sociales de acuerdo con los siguientes supuestos: a) una cosmovisión filosófica; b) la determinación de una o varias formas de estrategias de acceso a la realidad; c) la adopción o elaboración de conceptos de acuerdo con la/las teorías que crea o supone; d) un contexto social; e) una forma de compromiso existencial, y; f) una elección respecto de los fenómenos sociales que analiza. Todo paradigma nace a partir de una teoría, pero sólo algunas teorías alcanzan el status de paradigma. Los paradigmas que en la actualidad coexisten dentro de la producción sociológica son 3:

Materialista- histórico: Marx. Caos como condición del progreso. Método dialéctico. Inducción (de lo simple a lo más complejo y abstracto). Se consolida en dos vertientes: la neomarxista (Goldmann) y la teoría crítica (Habermas, Marcuse, etc.)

Positivista: Comte. Orden como condición de progreso. Todas las especulaciones deben pasar por 3 estadios: teológico, metafísico y positivo. Observación y razonamiento sobre los hechos. Durkheim: tratar los hechos sociales como cosas, leyes universales para el acceso al conocimiento, teorías verificables, regularidades. Métodos cuantitativos. Parsons, Merton.

Interpretativo: se halla en vías de consolidación, nace con la propuesta de Weber (1971) de practicar una ciencia de la realidad de la vida que nos rodea y en la cual estamos inmersos, mediante la comprensión del contexto y significado cultural de sus distintas manifestaciones en su forma actual y de las causas que determinaron históricamente que se haya producido así y no de otra forma. Husserl, Dilthey, Habermas, Schutz. Su supuesto básico es la necesidad de comprensión del sentido de la acción social en el contexto del mundo de la vida desde la perspectiva de los participantes. En los estudios sociales no se pueden hacer predicciones ni generalizaciones (se opone al positivismo). El científico ya no trata a los hechos sociales como cosas, sino que tiene que pertenecer al mundo de la vida cuyos componentes quiere describir, tiene que participar en su producción. La comprensión de un significado es una experiencia comunicativa. Metodos cualitativos.

Escuelas:
Las escuelas de la teoría de la comunicación pueden dividirse en sentido general en la escuela europea, la escuela estadounidense y la escuela latinoamericana.

Escuela europea
La escuela europea se centra esencialmente en la Alemania pre-nazi y se destacan las siguientes corrientes del pensamiento en torno a la materia de la comunicación:
Escuelas marxistas: La teoría de la comunicación vista desde el marxismo tiene diferentes percepciones:
- Teoría de la sociedad de masas: La comunicación es detentada esencialmente por aquellos que tienen el poder político y económico en determinada sociedad y por lo tanto, el mensaje emitido está abierto o soterradamente al servicio de los intereses del poder que detenta la comunicación como estructura de información. Los medios masivos por lo tanto, son instrumentos del poder político y toda información es manipulada de tal manera que contribuya al sostenimiento de dicho poder. En tal sentido, esta teoría desconfía abiertamente de la comunicación si ve esta en manos de un determinado sistema burgués. Dicho mensaje revela un mundo irreal, manipulado y carente de autencidad y por lo tanto carente de credibilidad.
- Ideología alemana: De acuerdo a Marx, las ideas que dominan en una determinada sociedad, son las ideas que impone la clase dominante, pensamiento que contribuiría a determinar la perspectiva marxista sobre la teoría de la comunicación como instrumento de la elite. De esta manera, los mensajes que recibe el perceptor son esencialmente aquellos mensajes que quiere le elite y que buscan perpetuar la situación de dominio. El teórico de la comunicación bajo la perspectiva del marxismo, se concentra en desmarañar los complejos procesos de manipulación de la comunicación sobre las masas. Muchos son las perpectivas que pueden diferenciarse dentro de la ideología alemana del marxismo con respecto a los medios, pero la más destacada es la Escuela de Frankfurt.
- Escuela de Frankfurt: Los principales teóricos fueron Marcuse, Adorno, Horkheimer y Benjamin, entre otros, muchos de los cuales huyeron hacia los EE.UU durante la II Guerra Mundial y desarrollaron el pensamiento de la cultura de masas. Se enfrentan a los planteamientos funcionalistas de la Mass Comunication Research pero bajo el mismo objeto de estudio (los medios masivos de comunicación). Para la escuela de Frankfurt, el capitalismo desarrolló una poderosa maquinaria de manipulación de la comunicación y la cultura estableciendo que todo es comercializable y con el objetivo único de garantizar el poder de la clase dominante en todo el mundo. Realizó duras críticas a la cultura de masas (industria cultural). Industria cultural remite al conjunto de procesos de reproducción técnica de los productos culturales, mediante las condiciones impuestas por los requerimientos económicos, comerciales y administrativos de los medios masivos que los convierten en mercancías alejadas totalmente del arte y de las creaciones estéticas. Reflexión sobre el desarrollo técnico, como signo de dominación para el ejercicio del poder y la manipulación ideológica. Inspiró además el desarrollo de la Escuela Latinoamericana de Comunicación.
Escuela de Birmingham (estudios culturales): La Escuela de Birminghan tiene como principales representantes a Stuart Hall, Williams Thompson y Hoggart y tiene una base humanista. Aunque no se considera marxista, Birmingham da al papel de la estructura de clases una importancia radical en la comprensión de la teoría de la comunicación, así como da un puesto de honor a las manifestaciones culturales, especialmente que vienen de los sectores masivos y que son claves para comprender las reacciones de los procesos de comunicación. Desbordó el estudio de lo meramente textual para abordar problemas concretos en la cultura contemporánea, la cultura popular y en los procesos de reepción y apropiación de la cultura masiva.
Al recurrir a metodologías etnográficas para estudiar la incidencia de consumo cultural en la vida cotidiana de las personas, especialmente a lo relativo a la audiencia de la TV, introdujo enfoques novedosos en los modos de abordar el papel activo del receptor frente a la cultura masiva y los procesos de negociación que él establece, no sólo con el emisor, sino con el texto y con los mensajes de los medios. A diferencia de la escuela de Frankfurt insistieron, no tanto en el poder de las clases dominantes, sino en las posibilidades de un contrapoder ejercido por las clases subalternas, introduciendo el concepto de sujeto en la teoría de la comunicación.
La psicología social: En este se destaca Kurt Lewin quien desde la Universidad de Berlín desarrolló la teoría del comportamiento del individuo influido por el medio social en que se desenvuelve, lo que significaría un aporte para el desarrollo mismo de la teoría de la comunicación. Lewin tuvo que huir de Alemania durante la era nazi y se radicó definitivamente en Estados Unidos en donde fue presidente de la sociedad de estudios de psicología social de la Universidad de Iowa y posteriormente creó el centro de investigación para la dinámica de grupos en el Instituto Tecnológico de Massachussets.
Escuela católica: El aporte de la Iglesia Católica a la teoría de la comunicación se da especialmente a partir de la celebración del Concilio Vaticano II con la proclamación del "Decreto sobre los instrumentos de la comunicación social" (Inter mirifica) desde una perspectiva esencialmente humanista y con una preocupación total por la relación comunicación, sociedad y cultura. De hecho, el término comunicación social parte de los teóricos católicos. A partir de dicho encuentro, los teóricos de la comunicación de corte católico definirán esta durante la segunda mitad del siglo XX como un campo de vital importancia para la comprensión de la sociedad humana desde la psicología, la sociología y la antropología. Los medios de comunicación en particular tendrían el riesgo de presentar una realidad ficticia en muchas ocasiones ante la cual el individuo debe estar atento a descubrir. Por otro lado, los medios de comunicación se constituyen en un poderoso instrumento que puede ponerse al servicio del desarrollo de los pueblos. Debido a que la comunicación se ve fuertemente influida por la economía y por lo tanto suele ser manipulada por grupos poderosos, es necesario defender un código ético estricto que regule o sirva de árbitro en el complejo proceso comunicativo social. Para Ludovico Carracci, por ejemplo, todo lenguaje tiene inevitablemente una consecuencia antropológica y social, es decir, existencialista y por otra parte, los medios de comunicación son portadores de una nueva cultura y de una nueva mentalidad, por lo cual, es necesario la participación y el fortalecimiento del factor ético.
Teoría de la comunicación en España: En cuanto al aporte español, este debe ser rastreado dentro de la escuela latinoamericana. De la misma manera que los teóricos alemanes, polacos y de otros países de la Europa central emigraron hacia los Estados Unidos después de las persecuciones nazis, una situación similar se daría durante la Guerra Civil Española que obligó a muchos intelectuales a buscar refugio en los países latinoamericanos, más afines a su cultura y que contribuyeron junto a sus colegas latinoamericanos a la formación de dicha escuela en contraste con la escuela estadounidense. En la actualidad, los teóricos españoles plantean lo que llaman la "Teoría crítica de la comunicación" la cual se inspira a la Escuela de Frankfurt tal como la ELC lo fue en sus inicios.

Escuela estadounidense
En Estados Unidos se destacan los trabajos matemáticos de Claude Shannon con su teoría de la información y de Norbert Wiener con su cibernética alrededor de 1948. Claude Shannon, ingeniero en telecomunicaciones, elaboró y formuló su teoría matemática de la comunicación o de la información. El estudio de los mensajes, de los medios para trasmitirlos, de las formas de almacenamiento, la posibilidad de crear y usar en forma racional nuevos medios, indispensables para el funcionamiento de las sociedades altamente tecnificadas, planteó la necesidad de crear una teoría unificadora de la comunicación. En sus teorías se establecían perfectamente delimitados, tres niveles en los que operaba la comunicación:
a) Un nivel meramente físico del proceso, dado por el sistema telefónico que los interconecta. Este nivel interesa al ingeniero en comunicaciones
b) Un segundo nivel que es el semántico, dado por la lengua que usan para dialogar, y todas las otras formas del lenguaje
c) Un tercer nivel, que podríamos llamar sociocultural y en el que se pueden englobar los distintos aspectos de la comunicación
La escuela estadounidense tiene como eje central la Universidad de Chicago y comenzó a desarrollarse a principios del siglo XX. Los nombres asociados a esta escuela en sus inicios fueron Charles Cooley, John Dewey y Herbet Mead y son los primeros en plantear el estudio de la comunicación desde una metodología científica concreta como es el método sociológico. Con ellos, la comunicación deja de ser vista como una mera esquematización procesual emisor - canal - receptor para comenzar a ser visto al interior de un fenómeno cultural más amplio. Nacen entonces conceptos que marcarían la historia de la comunicación durante el siglo XX como la opinión pública, la comunicación masiva, las funciones del lenguaje y la propaganda. Mass Comunication Research: investigaciones empíricas y cuantitativas para medir el impacto o efecto de los medios en lo social y el los individuos. Por ejemplo, en los estudios acerca de la propaganda y sus efectos destaca el politólogo Harold Lasswell en su obra "La técnica de la propaganda en el mundo de la guerra” (1920), Teoría hipodérmica. Lazardfeld y Merton con los efectos de los medios en las elecciones políticas (Teoría de Rango Medio, flujo en dos tiempos, líderes de opinión). Katz: Teoría de los Usos y Gratificaciones, modificó la pregunta de ¿Qué es lo que hacen los medios con los receptores? a ¿Qué es lo que hacen los usuarios con los medios? Revirtió la teoría de Laswell sobre el papel todopoderoso y unilateral de los medios para influir.

Escuela latinoamericana
Se conoce como "escuela latinoamericana de comunicación" al desarrollo que la teoría de la comunicación tuvo en los países latinoamericanos, especialmente durante la segunda mitad del siglo XX. Durante el siglo XIX la comunicación en Latinoamérica dependía mucho de lo que sucediera en Europa, especialmente en Francia. Las escuelas estadounidenses tuvieron entonces poco influjo gracias a la barrera lingüística, por lo cual el desarrollo de una comunicación vista desde una perspectiva Latinoamérica se dio en general desde una influencia colonial española y francesa hacia la búsqueda de una identidad nacional propia (influencia teórica de los estudios culturales y la escuela de Frankfurt). Desarrollo de la teoría de la comunicación sensible a los procesos sociales.
Revisión de: enfoques estructuralistas, semiológicos, funcionalistas y marxistas.
Contrario a lo que sucedería en Europa y Estados Unidos en donde la teoría de la comunicación se desarrolla a partir de la investigación científica y aportes como la psicología, la sociología y otras disciplinas, en Latinoamérica esta viene de la mano del desarrollo del periodismo y posteriormente el influjo y aporte de las teorías de la comunicación social aportados por la Iglesia Católica y en el caso específico por la Teología de la Liberación y por la Escuela de Frankfurt.
Argentina y Brasil fueron los primeros paises latinoaméricanos en fundar escuelas de periodismo a principios del siglo XX a través de la Universidad de La Plata y la Universidad de Rio de Janeiro. Hacia la década de los 30, todos los países latinoamericanos tenían escuelas de periodismo y en esa misma década comienza el influjo de la escuela estadounidense en la región debido al desarrollo que los teóricos de ese país hacían, especialmente en los influjos de la propaganda con los estudios de Harold Lasswell.
Es durante la década de los 60 que se consolida la escuela latinoamericana desprendiéndose definitivamente de la estadounidense y cuestionando los modelos de comunicación impuestos en la región y al servicio de grupos de poder económico. Otorgó prioridad al estudio del lenguaje y dio un viraje a los estudios de audiencia desde perspectivas etnográficas, antropológicas, sociológicas e históricas; llenando un vacío teórico en las Ciencias de la Comunicación. Al contribuir en la reelaboración de conceptos como el de mediación simbólica y el de hibridación cultural. Los primeros grandes críticos de la teoría de la comunicación latinoamericana cuestionan el orden mundial dominado por la información estadounidense y en gran parte europea y esbozan la tesis de un "nuevo orden mundial de la información y la comunicación". Rechazan modelos foráneos a la cultura latinoamérica y pensados para otras sociedades y adaptan aquellos que eran útiles para el trabajo de campo de la comunicación en la región. Los padres de la ELC fueron muchos, pero entre ellos destacan Luís Ramiro Beltrán ("Adiós a Aristóteles: Comunicación Horizontal"), Daniel Pietro Castillo ("Mattelart y Dorfman Para leer al Pato Donald", 1970), Jesús Martín-Barbero ("De los medios a las mediaciones: comunicación, cultura y hegemonía", 1987) y muchos otros. En 1976 la Unesco nombra una comisión especial con destacados teóricos para el estudio de los problemas de la comunicación que da como resultado el diagnóstico "un sólo mundo, voces múltiples" o "Informe Mc Bride" en el cual se manifiesta la preocupación por el dominio de la información mundial en manos de las cinco grandes agencias de noticias y la amenaza que ello representa a la identidad latinoamericana. La relación vida cotidiana y comunicación se presenta como el principal aporte de la ELC a la teoría de la comunicación y la que marca su distinción de la Escuela Europea y la Escuela Estadounidense. Al mismo tiempo, la ELC desarrolla el concepto de comunicación alternativa y comunicación popular, especialmente durante la década de los 80 como aquella que es practicada por los grupos sociales no dominantes.
La CIESPAL (Centro Internacional de Estudios Superiores de Comunicación para América Latina) se fundó en Quito en 1959 y se constituyó en uno de los centros más importantes para el desarrollo teórico de la comunicación en la región. La CIESPAL ha trabajado especialmente en el campo de la investigación de los procesos de la comunicación en las comunidades latinoamericanas y centrando su trabajo en los efectos que esta tiene entre los perceptores y cómo los procesos de comunicación pueden contribuir al desarrollo de una comunidad (transformación social).

Vertientes:


En el campo de la comunicación ha habido tradiciones que lo han trasnformado: una socio-antropológica y otra semio-lingüística.
Tradición socio-antropológica: Estructuralista, tiene como base a Lévi Stauss. Estudio del hombre bajo la mirada de su tejido social, la forma de ordenarse y de construir instituciones para darle respuesta a las necesidades sociales. Prácticas, acción, interacción, etc.
Tradición semio-lingüística: Base teórica en Pierce y Saussure. Estudio el efecto de los aspectos de la sociedad de manera en que se usa el lenguaje. Incluyendo las normas culturales, las expectativas y el contexto en que se mueven los hablantes. Conceptos como: discurso, significación, sentido.

lunes, 2 de marzo de 2009

Retomamos con los resúmenes... Llegó Rivera

Unidad 1

Autores:
  • Rivera, J. “Comunicación, medios y cultura. Líneas de investigación en la Argentina. 1986-1996”.
  • Samaja, J. “Epistemología y metodología”. Cap. 1.
  • Protzel, J. “Campo intelectual y campo profesional”.

a) La investigación en comunicación en la actualidad.

Al hacer una investigación en comunicación en la actualidad se debe recurrir a teorías existentes para tomarlas como bases teóricas a la hora de abordar el problema a investigar. En este sentido, Rivera expone las principales líneas en relación a la investigación en comunicación en Argentina a partir de los años ‘60.
En aquellos años la comunicación era un campo incipiente y difusamente recortado. Las líneas dominantes se vinculaban con la Comunication Research norteamericana, la óptica estructural semiótica francesa, la crítica ideológica y con el análisis político cultural.
Las circunstancias contextuales dotaban a estas vertientes de cierta homogeneidad y coherencia interna. Era factible pensar que cada línea expresaba, con absoluta congruencia, la única configuración posible y legitima para el naciente campo de los estudios comunicacionales, mediáticos y culturales. Sin embargo, la aparente unidad disciplinaria era una amalgama interdisciplinaria, una sincretización estratégica de teorizaciones y fuentes bastantes diversas entre sí. Además, ninguna de estas vertientes contaba con marcos orgánicos de contención docentes e investigativos de tipo académicos.


Los proyectos de legitimación de estos marcos tenían por entonces tres horizontes: a) la construcción de un núcleo científico fuerte con capacidad alternativa para disputar el espacio académico de las ciencias sociales, b) la inserción en los dispositivos de la industria cultural; y c) la integración al frente político para la formulación y discusión de lineamientos políticos-culturales.
En el campo universitario, la orientación funcionalista y los contenidos de la carrera de sociología eran escasamente sensibles a este tipo de emprendimientos y restringían las posibilidades de instalación legalizada por este tipo de marcos.
La legitimación académica del espacio comunicológico parece haberse producido como impacto de convivencia pluralista entre vertientes que en el momento anterior habían confrontado como expresiones de divergencias paradigmáticas y modelares.
El campo de la comunicación es sumamente complejo, un factor evidente de esta complejización es la convergencia sobre él de miradas que proceden de otras disciplinas y de otros encuadres epistemológicos. En algunos casos esta convergencia aporta saberes, marcas teóricas o metodológicas o tradiciones investigativas que se integran creativamente, agregando nuevos sentidos a objetos y fenómenos usualmente ajenos a sus esferas de competencia e interés.

Líneas:

Espacio socio-semiótico:
Oscar Steimber (1988-1995) y Oscar Traversa (1994), se vinculan históricamente con decisivos eventos fundacionales, cómo la creación de la Asociación Argentina de Semiótica (1979) y de la revista Lenguajes (1974). A través de una sostenida labor autoral, institucional y académica ha contribuido con trabajos de gran interés disciplinario e interdisciplinario sobre cine, géneros, lenguajes, recepción, etc.
Mario Carlón, “Imagen de arte e imagen de información”. Indagación de las tensiones e interacciones que se establecen entre las imágenes artísticas y las periodísticas. Aporte al campo: propuesta de una clasificatoria que opera con el tipo de representación (icónico- indicial) y el estatuto (real- imaginario) de lo representado.
José Luis Fernandez. Trabajó sobre los lenguajes de la radio (1995), en procura de una definición de las especificidades del lenguaje radiofónico y de las diferencias entre transgéneros y géneros propios del medio. Aporte: abandono de una perspectiva puramente historicista para adentrarse en cuestiones como las relaciones entre discursos y dispositivos tecnológicos.
Eliseo Verón (fines de los ’60). Construcción de una teoría de lo social basada en la investigación empírica y en el rechazo a la vaguedad y generalidad ideologista. Para Verón, la confluencia de materiales y saberes procedentes de la lingüística, la teoría de la información, la semiótica y el estructuralismo lévi-straussiano, permitían por primera vez un tratamiento científico de los fenómenos de significación que formaban la trama del universo comunicológico y mediático.
A partir de los ’80 los intereses de Verón derivarán hacia productos en tiempo real, como la entrevista televisiva, los realities shows, la incidencia social de los discursos informativos, etc. Análisis en reconocimiento: su práctica supone un posicionamiento de campo basado en herramientas no textuales como las entrevistas, los grupos de obsevación, los test y otros recursos técnicos o nocionales que sirvieron para un tipo de investigación de corte institucional. Empresarial y extrauniversitario. Su herramienta básica es el trabajo de campo (impide caer en discursos vagos e impresionistas).

La intersección comunicación/cultura: década de ’80 y ’90. Indagación integradora que tiene puntos de contacto con las fundamentaciones teóricas y metodológicas de la culturología, los estudios culturales, las evaluaciones político-culturales, el análisis histórico-cultural, la historia de la cultura y la investigación de procesos culturales, desarrolladas de modo disciplinario o interdisciplinario. En esta corriente lo objetos de estudio pueden ser estrictamente mediáticos o pueden corresponder de manera más amplia a los objetos, fenómenos y procesos de la cultura.
Los enfoques que han prevalecido entre nosotros tiene una impronta más culturalista que estructuralista y la perspectiva adoptada es más cualitativa que cuantitativa, aunque la fusión de ambas puede detectarse en muchas investigaciones.
Esta línea analiza y describe las interrelaciones del conjunto de las prácticas de una sociedad, a partir de un concepto de cultura como amalgama de significados, valores y prácticas sociales. En la base teórica de estos estudios (estudios culturales) podemos ubicar la influencia de la escuela de Birmingham, los estudios de Stuart Hall en los años ¿70, las reformulaciones de estos estudios propuestas por David Morley y Ien Ang, los trabajos antropológicos de Clifford Geertz, las nociones de campo y habitus de Bordieu, etc.
La naturaleza heterogénea, flexible y multidisciplinaria de este tipo de abordajes ha planteado dudas y reticencias sobre los límites exactos del campo.
Anibal Ford. Reconceptualización de lo cultural y político-cultural que involucra revisiones de conceptos teóricos funcionalistas activos a comienzos de los ’80. Revalorización de los microhistórico, de los saberes no institucionales, de la percepción territorial y de las estrategias pertinentes en los contextos de crisis. Instalación de un modo de ver aparentemente despojado de estatuto académico. Relación comunicación y tecnología.
Eduardo Romano. Trabajó en la línea del análisis cultural y político cultural. Investigaciones sobre géneros populares (ej. Historieta, letras de tango) contribuyeron a la documentada erosión de la vieja percepción elitista de alta cultura, desde una perspectiva de reposición de esos patrimonios y del concepto de cultura popular procesado a partir de nuevos encuadres teóricos y críticos.
• Nuevos investigadores que enriquecen el campo de los géneros, los medios y los lenguajes contemporáneos. Desplazamiento hacia nuevos objetos y fenómenos culturales multidimensionales. X ej.: Pablo Alabarces: investigación sobre el rock como formación cultural en la que subtienden componentes y marcas simbólicas y sociales más complejas, presentes en la construcción de identidades e imaginarios de las culturas juveniles de la Argentina. Mario Margulis: tribus y consumos de la cultura juvenil (“La cultura de la noche”), trabajo de campo inspirado en el habitus de clase de Bordieu.
Comunicación, cultura y política:
Oscar Landi. 1980, aportes al campo de los lenguajes y discursividades políticas. Aborda temas como: lenguaje-instrumento, orden simbólico y orden político, medios masivos, simetría y asimetría comunicativa, comportamiento del receptor. Investigación sobre las relaciones entre comunicación y política, cruce entre culturas políticas y estrategias discursivas de presentación de la realidad y de lo posible en el contexto de la transición democrática (1984). Para esta investigación se apoya en la pragmática lingüística y en los enunciados performativos, aunque integra críticas puntuales a la corriente e incorpora otros aportes de la lingüística. Recepción del discurso informativo en la TV, examina las principales corrientes en uso para el estudio de recepción de medios y la de usos y gratificaciones y se sitúa en una perspectiva de cruces entre los lenguajes informativos de la TV y las culturas políticas (a partir de los ’80 la TV ha asumido un protagonismo hegemónico en relación con lo político. Piensa en un receptor interactivo= múltiples modos de construir la noción de realidad.

Comunicación y marketing político: Remonta el universo de investigación a los tiempos fundacionales (1920-30), a las investigaciones de Lippmann, Lasswell y Lazarsfeld sobre opinión pública, política y comportamiento electoral de los ciudadanos. Sin embargo, este nuevo interés por lo político se corresponde con una industria de las comunicaciones tecnológicamente más amplia y diversificada, con públicos que presentan simultáneamente características de masividad y fragmentación, y con la existencia de prácticas profesionales antes ignoradas.
Las nuevas ópticas asociadas con la recepción parecen diluir constantemente las certezas sobre la viabilidad intrínseca o las direcciones definitivas que puede tomar un mensaje mediático.
Las demandas e investigación en relación al marketing político a cargo de empresas regidas pro lógicas de viabilidad y rentabildad.

Oscar Landi, campo de la comunicación/política: los procesos que se están operando en la Argentina desde el retorno de la democracia, y desde la postransición, son indicativos de “un cambio de mentalidades políticas” y de una reformulación en la relación que la gente tiene “con sus propias ideas”.
Muraro, “Poder y Comunicación” (1991). Trabajos sobre publicidad política, segmentaciones del electorado, las crisis militares de Semana Santa de 1987 y las similitudes y divergencias entre las culturas políticas de los votantes justicialistas y radicales. Sus investigaciones se inscriben en una corriente de estudios denotada en Argentina y en el resto de América Latina por la liquidación de los regímenes autoritarios y el progresivo retorno a los causes constitucionales y democráticos de gobierno, con el corolario tecnológico y comunicacional aparentemente específico conocido como la videoolítica.
La casuística desplegada por Muraro es una muestra de la supervivencia de la metodología cuantitativa heredada del campo de las investigaciones de mercado. Pero la casuística sirve también para alertar sobre la complejidad estratégica, que supone en el campo del marketing político la toma de decisiones. La existencia de un segmento de conductas inicialmente impredecibles pone sobre el tapete las dificultades del trabajo investigativo empírico, fundado en datos extraídos de encuestas de opinión de sesgo clásico. El incremento sostenido de “indecisos” en el marco de la campaña electoral de 1989 llegó hasta el extremo de tornar improbable toda lectura predictiva. Para Muraro, la cuestión de los “indecisos” plantea un punto metodológico relevante: la percepción de un segmento no como totalidad uniforme y congruente, sino como variable continua caracterizada por un porcentaje elevado de gradaciones y matices particulares. Tal vez la tarea de investigación deba orientarse más hacia metodologías cualitativas que cuantitativas, por lo menos para captar esos matices y gradaciones que parecen tan significativas a la hora de procesar una decisión valorizada como la electoral. Quizás las reservas metodológicas frente a lo estrictamente cualitativo y de dimensión micro se deban a la imposibilidad de fragmentar una estrategia comunicacional masiva en una serie de segmentos que comprendan a particularidades bien suscriptas, pero este recaudo no debería gravitar en un marco académico que responda a lógicas y requerimientos cognitivos distintos a los que guían la acción proselitista y clientelista, de los partidos y la corporación política. El interés académico investigativo tendría que ver: a) con la construcción de la conveniencia democrática en un contexto de fuertes transformaciones; b) con los cambios de mentalidad política; c) con la emergencia de ideologías espontáneas e los votantes, y d) con la reformulación de las propias ideas.
Muraro apela en el caso de los sucesos militares de Semana Santa a una primera muestra exploratoria de carácter cualitativo, a la que refuerza con una muestra cuantitativa que eleva sustancialmente el monto de la primera. La perspectiva elegida en primer término permite advertir la heterogeneidad y la inconsistencia del compromiso con las normas, valores y reglas de juego del sistema político.

Condición híbrida:
García Canclini (1987), aborda el tema de lo popular y la condición híbrida de las nuevas culturas latinoamericanas en las que se cruzan lo tradicional y lo masivo, el museo y el mercado, las nuevas tecnologías y los viejos patrimonios,. Plantea un cruzamiento disciplinario entre antropología, sociología, historia del arte, y estudios comunicacionales, con sus propias tramas interdisciplinarias. Una de sus preocupaciones teórico-metodológicas ha sido la ubicación de una perspectiva adecuada para trabajar las relaciones que se establecen entre el nuevo fenómeno de la cultura trasnacional y los dispositivos de lo popular.

Perspectivas críticas en Argentina: La existencia de conexiones entre universo simbólico y esfera social tendió a privilegiar el tratamiento de lo comunicacional, y de la investigación comunicológica, en dos direcciones:
a) la del control social (acción inconstitucionalizada, regular y repetitiva, para realimentar la idea de una conexión constante entre orden institucional, contexto social y universo simbólico) y; b) la correspondiente a la función crítica, presidida por una voluntad de carácter liberador y reformulador.
En el desarrollo de ésta última función se percibe, desde comienzo de los ’80, la presencia de aportes procedentes de:

Las marcas de Frankfurt: Una de las fuentes de alimentación más rica para las diferentes perspectivas mediológicas adscriptas a vertientes críticas. El campo frankfurtiano razonó sus problemáticas en tres contextos sucesivos:
a) el de la república liberal burguesa de Weimar,
b) el ascenso y entronización del fascismo,
c) el de los umbrales de la sociedad postindustrial, en cuyos marcos se propuso la indagación de la progresiva desintegración del sujeto y la rectificación de la vida.
Adorno abrió un espacio de adhesión, crítica y confrontación. Sus conceptos sobre arte, cultura, industria cultural, banalización, comunicación, etc. resultaron productivos para el emprendimiento de ciertas reflexiones.

Situacionismo: perspectiva expuesta por Guy Debord en “La Sociedad del Espectáculo” y en sus ideas de lo espectacular como maquinaria disuasiva y como ley social que establece densos vínculos de poder entre deseo y obligación, por oposición a la posibilidad utópica de convertir a la vida cotidiana en un subproducto del arte.

Pensamiento posmoderno: la actitud posmoderna se plantea como el modo de ser de la cultura en el nuevo contexto posindustrial y globalista. Supone: el agotamiento del modelo modernizador, el fin de los grandes relatos ideológicos y totalizadores, la pura ilusoriedad de la conciencia individual autónomo, el borramiento de los límites entre saberes, que pasan a integrar un texto que los amalgama de modo indiferenciado, la claudicación irredimible de las grandes fuerzas constructoras de la historia, etc.

Baudrillard: Ha construido un diagnóstico de época que parte de la percepción de una implosión de sentido (la posibilidad de comunicación se ha transformado en un simulacro comunicacional) y de una implosión correlativa de lo social (entropización de las masas). De ambas percepciones derivarán las ideas de una relación inversamente proporcional entre información y sentido y entre institución y sociedad. Las mayorías silenciosas que expresan la agonía o la muerte de lo político serían la última consecuencia negativa de la racionalidad instrumental.

Habermas: Reúne los postulados de la Teoría Crítica. Plantea el tema del desplazamiento de la centralidad detentada por el Estado y el de la correlativa falta de transparencia con respecto a su posicionamiento actual en relación con la distribución y reproducción, lo que provoca un déficit advertible de legitimidad y racionalidad para el cual se convocaría la acción palitativa de dispositivos accesorios. La coacción social resulta más evidente que en otros tiempos, puesto que se ponen simultáneamente de manifiesto: a) la incapacidad para una producción administrativa del sentido, y b) la implicación de la cultura como territorio estratégico de la contradicción. Para Habermas es necesario tender un puente entre el discurso del conocimiento y el discurso de la ética y la política. Propuesta de reintegración de la unidad de la experiencia, de unidad sociocultural entre vida y pensamiento.

La perspectiva crítica en Argentina: Los posicionamiento críticos no responden de manera exclusiva y unilineal a una postura teórica, ideológica o político-cultural puntual. El lugar crítico expresa un “malestar” que puede alimentarse de fuente diversas entre sí: la banalización mediática, el uso de los medios como herramientas para garantizar la hegemonía del poder, la obliteración de los genuinos patrimonios culturales a manos de los medios o de la industria cultural, etc.
- Héctor Schmucler: crítica a ciertas expresiones de la posmodernidad. Intelectual crñitico vs. Intelectual convertido en técnico, experto, funcionario o mero instrumento de una realidad no sujeto “a crítica”.
- Beatriz Sarlo: “Escenas de la vida posmoderna”, ensayo crítico que construye objetos culturales y comunicacionales para polemizar con algunas supuestas pertinencias del campo analítico y académico: los neopopulistas del mercado, justificadores del status quo. Temas puntuales: videocultura, populismo y mercado, discusiones sobre el papel de los intelectuales, la cuestión de los medios masivos y las posibles políticas del Estado en un contexto que percibe como “posmoderno” y “contradictorio”.
- Nicolás Casullo: análisis de objetos y procesos culturales, la exposición y exploración de corrientes contemporáneas de estética y pensamiento filosófico y social.

b) Contextos
- La transnacionalización económico-cultural y las formas alternativas que se oponían a este modelo (comienzo de los ’80). La mayoría de los trabajos tendían a examinar la compleja trama de las relaciones de América Latina con el fenómeno de la transnacionalización de la economía, la cultura y los dispositivos comunicacionales, enfocada por lo general desde la perspectiva concreta de la producción simbólica y la vida económica de las formaciones sociales. Producción de bienes simbólicos y reproducción de la ideología capitalista. Concepto de mediación.
- Internacionalización del capital.
- Globalización.
- Latinoamérica: ideas de dependencia y liberación.
- Crisis de las identidades y las configuraciones políticas tradicionales. Complejización de las relaciones sociales y políticas.
- Nuevo Orden Mundial de la Información y la Comunicación.
- Debate sobre la generación de políticas públicas en torno a los medios de comunicación.
- Preeminencia de lo público y pensar todavía al Estado como responsable de la producción de políticas para los medios.
- Concentración de medios.
- Nuevas tecnologías.
- Liquidación de los regímenes autoritarios y retorno a los causes constitucionales y democráticos de gobiernos en América Latina.
- Desregulación Neoliberal.
- Industria Cultural.
- TV y su protagonismo hegemónico en relación con lo político.

Los nuevos escenarios:
Fines de los ’80 y principio de los ’90. Modificaciones por acción en la escena internacional de una batería de factores políticos, económicos, sociales y culturales combinados:

- Las transformaciones operadas por la caída del Muro de Berlín, la reunificación alemana y el desvanecimiento del campo socialista tras el fin del régimen soviético.
- Los conflictos bélicos subsiguientes al final de la Guerra Fría.
- El ingreso en una economía mundial que tiende a unificarse a favor del capital corporativo trasnacionalizado, con énfasis en los servicios del sector financiero.
- La acentuación de la brecha en la distribución de la riqueza mundial.
- El protagonismo del este y sudoeste asiático en la escena.
- La reacomodación de América Latina a las nuevas condiciones globales emergentes.

Tiende a consolidarse la percepción del campo comunicológico como un territorio unitario, pero a la vez:
- Heterogéneo: no existe en rigor un campo teórico realmente unificado en su diversidad.
- Abierto: posee un alto grado de labilidad disciplinaria.
- En formación: Se suele argumentar que muchas de sus debilidades obedecen a su reciente configuración.
- No totalmente legitimado: se duda de su estatuto de absoluta legalidad científica.

(Faltan Puntos del programa, solo trate los relacionados al texto de Rivera)